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miércoles, 11 de enero de 2017

APRENDER DE LO MALO SIN MORIR EN EL INTENTO

Existen momentos en la vida, épocas, temporadas…en los que nos toca sufrir. Procesos de duelos, sucesos impactantes, rupturas de relaciones de pareja/familiares/amistades, decepciones, crisis personales/profesionales…con todo lo que esto conlleva, y en esta tesitura muchas personas podemos preguntarnos ¿cómo comenzar con buen pie este nuevo año que se nos presenta?. Cualquiera de las situaciones anteriores están cargadas de miedos debido a la fuerza que tienen para trastocar o directamente romper una gran parcela de nuestra zona de confort, es decir, se produce la destrucción de ese lugar en el que te encontrabas cómodo, aquello a lo que estabas acostumbrado o esa situación que creías tener controlada, se producen fracturas en esquemas importantes que sostenían cosas intocables…cambios que nos hacen estar tristes, preocupados, nerviosos, inapetentes, miedosos… Si reconoces estos síntomas en ti, presta atención a lo siguiente.
¿Quién dice que tienes que estar siempre feliz? No tienes que estar siempre feliz, llora si quieres llorar, grita si tienes que hacerlo…las emociones negativas son tan comunes, necesarias y sanas como las emociones positivas. El problema se encuentra en la cultura en la que vivimos, que nos dice que siempre tenemos que estar felices y contentos, que no se llora y no es bueno estar triste…con lo que acostumbramos a guardar las emociones negativas que sentimos en una cajita en lo más profundo de nuestro ser, tendiendo a transformarse en problemas somáticos: dolores, malestar estomacal, ansiedad, enfermedades… numerosos estudios corroboran la relación directa entre la falta de expresión emocional y enfermedades somáticas.
¿Cómo entenderíamos la felicidad sin la tristeza? Quizás para ser realmente felices tenemos que haber estado realmente tristes o al menos haberlo comprobado para poder discernir…Puede que estés pensando… ojalá entendiera menos la alegría si con ello no tuviera que pasar por tanta tristeza…quizás si...quizás no… es necesario que confíes en que si estás pasando por un mal momento (aunque ahora posiblemente no lo veas) pasará o al menos se trasformará en otra cosa. Supongo que habrás escuchado alguna vez la frase de “Todo lo malo tiene algo bueno”, en psicología podemos hacer un símil con aquello que llamamos resiliencia. La resiliencia se define como la capacidad de las personas para hacer frente a sus propios problemas, superar los obstáculos y no ceder a la presión, independientemente de la situación. Es la capacidad de un individuo para sobreponerse a períodos de dolor emocional y traumas, para tomar una decisión cuando se tiene la oportunidad de tomar una actitud adecuada, y al mismo tiempo tiene miedo de lo que eso puede causar.

¿QUÉ PUEDES HACER?
Es adecuado mirar a los sucesos a los ojos y tener la fortaleza de continuar por más que duelan. ¿Cómo hacerlo? Es un camino pedregoso…date permiso para caerte y levantarte…caerte las veces que necesites siempre que la subida no te guste. Sé permisivo contigo mismo y no te autocritiques más de la cuenta. Si crees que tu problema tiene solución búscala y llévala a cabo, sino es así…acéptalo. Si para ello tienes que sufrir, llorar, luchar contra tus propios pensamientos…te ánimo a que lo hagas, ¡al fin y al cabo eso también es vivir!
Está en tu actitud el aprender de las situaciones y continuar, o dramatizar y atascarte. Esto no significa evitar estar mal sino todo lo contrario, es esencial y totalmente recomendable permitirte un tiempo para tener aquellos sentimientos negativos que la sociedad intenta eliminar.
Ahora sí, pasado el tiempo que creas necesario es muy importante aprender de lo vivido y continuar, vivir es un aprendizaje constante.
La vida también duele, pero tú eres quien decide qué hacer con ese dolor. Tómate tu tiempo para estar triste, es igual de necesario que el tiempo para ser feliz, pero una vez que lo hayas hecho continúa, con más o menos piedras en tu camino. Quizás tu forma de ver las cosas cambie aunque ahora no lo veas o puede que no, pero probablemente esas piedras que llevas en tu zapato te enseñarán y ayudarán a guiar tu camino, a aprender, a ser más fuerte… o a llevar esa piedra en tu zapato sin que moleste. Recuerda, la tristeza y la felicidad son las dos caras de una misma moneda, sin la una no se entendería la otra ni nos importaría tanto.

Consejos para sobrellevar el dolor y controlar los estallidos emocionales:

  • Controla el lenguaje, ya que el control de las palabras ayuda a disciplinar las emociones  “Las palabras crean realidades"
  • No tomes decisiones importantes en momentos de estrés.
  • Procura ajustar los estímulos excitatorios de las emociones a las condiciones de tolerancia de nuestro organismo.Aprende a respirar de forma controlada, te ayudará a calmarte.
  • Practica relajación o deporte.
  • Aclara tus pensamientos pero no te obsesiones con ellos, si ves que no puedes quitártelos de la cabeza usa alguna distracción y, ponte una hora determinada y única para pensar en ello cada día.
  • No dramatices, intenta ver el problema con perspectiva.
  • Proyecta a la mente situaciones nuevas positivas, comparando las mismas con otras experiencias

jueves, 29 de diciembre de 2016

             Reinventa tu Navidad con PNL

Os invito a dar paso a una nueva forma de entender la Navidad en la que cada persona se sienta en consonancia consigo misma y en la que, independientemente de cuál sea el significado que traiga de la mano esta época del año para ti, puedas disfrutar de los placeres que la acompañan (reencuentros, compañía, comida…)
Este ejercicio va dirigido especialmente para aquellas personas a las que la Navidad no les parece una época agradable o simplemente no gusta. A través de la siguiente práctica existe la posibilidad de que cada uno de los lectores tenga una Navidad personalizada sin entrar en qué actitud se tiene ante ella. Tómate unos minutos para intentar tener una época que alimente tus sentidos y satisfaga tus inquietudes afectivas.

¡BIENVENIDO A TU PROPIA NAVIDAD! Este es mi regalo por leernos, por seguirnos en las redes sociales y por confiar en nosotros → Cierra los ojos y trae a tu mente una situación determinada de las pasadas Navidades que fue desagradable para ti, puede ser una comida o una cena, un momento o día determinado…elige uno de ellos y cuando lo tengas: “Mira lo que mirabas en ese momento, oye lo que oías en ese momento y siente lo que sentías en ese momento... como si estuvieras allí”

Vayamos por partes (tómate el tiempo que necesites)

IMÁGENES: Céntrate en aquello que veías, el lugar en el que estabas y las personas que te acompañaban. Toma esa imagen como si fuera una fotografía y fíjate en:                                              
  •       ¿Qué colores la forman? Puede que predominen colores cálidos de Navidad como el rojo, naranja…o puede que la mayoría de colores que ves sean fríos como azules, blancos…o incluso podría ocurrir que vieras la imagen en blanco y negro.
  •        Fíjate en esos colores y pregúntate… ¿los ves en brillo o mate?
  •        Observa si estabas acompañado o solo. Si estabas acompañado mira a esas personas y/o animales, céntrate en sus rostros y en lo que te trasmiten. Intenta observarte a ti mismo también, tu cara, tu gestos…aquello que estabas o no haciendo.
  •       ¿Había algún objeto en particular? Si había adornos navideños, comida especial… contémplalos, examínalos con detalle.
  •        Una vez tengas la imagen creada en tu mente… ¿la ves enfocada o…está desenfocada?
  •    ¿Dónde está situada en tu campo visual? (centro, derecha-izquierda, arriba-abajo)

SONIDOS: Ahora presta atención a aquello que oías: Si había alguna música, ruido de ambiente, personas…
  •     Céntrate en la música o en los sonidos de ambiente, en el volumen que tenían, qué tipo de sonidos predominaban, si eran graves o agudos.
  •     Si era un sonido continuo o por el contrario se interrumpía. ¿Consideras que te es agradable o desagradable?
  •     Fíjate de dónde procede el sonido: tal vez de la calle, del lugar en el que te encontrabas, de otras personas y/o incluso de ti mismo.
  •     Si el sonido procedía de personas o de ti, oye las palabras…las que decían otras personas, lo que decías tú o lo que te decías a ti mismo ¿Cómo te hablabas a ti mismo y/o a las personas que estaban contigo?

SENSACIONES: Revive aquello que sentías: ¿Cómo olía la comida, el perfume, las calles?...si el aire que respirabas era frío o si hacía demasiado calor en ese lugar dónde estabas… ¿qué sabores te vienen a la cabeza cuando piensas en ese momento elegido de las pasadas Navidades (agradables-desagradables, fuertes-débiles, salados-dulces….)?
  •     Concéntrate en todos estos detalles y quédate ahí, tómate el tiempo que necesites ¿qué sientes?...haz una valoración.
  •     Fíjate ese sentimiento navideño(positivo o negativo) ¿En qué parte del cuerpo está ubicado? Míralo, observa qué lugar ocupa, su tamaño, si se mueve, qué color tiene. Si oliera a algo...¿ a qué crees que olería? ¿Y si tuviera sabor…a qué crees que sabría?
  •     Obsérvalo, simplemente observa como si fueras un espectador de ti mismo.                                                  
↦Si te gusta guarda esta sensación y disfruta de ella
↦Si no te gusta cambia sus propiedades, es decir, cambia su forma, su manera de moverse, el lugar dónde lo sientes en tu cuerpo, cambia su tamaño, color, textura, sonido...cambia todo lo que creas hasta que te haga sentir mejor, no tengas miedo a hacer todos los cambios que desees, recuerda ¡¡es tu sentimiento navideño!      
                                                                                                        
        Te invito a volver a entrar en la situación anterior cuya evaluación navideña era negativa y volver a ella  con los cambios que has realizado,  este sentimiento que has maqueado. Revisa la imagen, voces, olores, sabores....y a TI MISMO de nuevo, aquello que sientes ahora ¿Hay cambios? ¿Crees que podrías cambiar tu propia navidad? Adelante.
 

viernes, 25 de noviembre de 2016

EL MEJOR REMEDIO PARA HUIR DEL FRÍO Y LA LLUVIA…¡¡¡AUMENTAR LA TEMPERATURA!!!

Lluvia, lluvia y lluvia...disminuyen los termómetros y, salir a la calle parecer toda una aventura mochilera entre el paraguas, las botas, el abrigo…que mejor que quedarse en casa calentitos…Así que os presento algunas sugerencias sobre  cómo ayudar a aumentar la temperatura. Al menos la corporal… estimulando tus sentidos. A continuación os presento algunas claves para estimular el gusto y el oído…
Para lograr nuestro objetivo y conseguir que nuestros cuerpos generen calor podemos recurrir a algún “AFRODISÍACO”  (término que hace  referencia a Afrodita, la diosa griega del amor).
Se considera afrodisíaca toda aquella sustancia que induce a la lujuria , que aumenta el apetito sexual. Funciona estimulando los sentidos y suele presentarse en forma de comidas, bebidas “filtros amorosos”, drogas, o preparados medicinales.
Algunos son utilizados en los tratamientos de disfunciones sexuales, otros son sólo un mito, pero incluso así…“La mente es el afrodisiaco más potente.” Por lo que si alguien consume determinados alimentos con la convicción de que pueden ayudar en su desempeño sexual, los resultados pueden ser los esperados.
GUSTO: Los 10 alimentos más afrodisiacos:
Ostras: Su elevado contenido en zinc aumenta la producción de testosterona y estrógenos. Mejor si se comen crudas. ¡Plus! su apariencia y textura estimula la imaginación.
Miel: Dulce tentación rica en vitamina B que además aumenta los niveles de testosterona en sangre.
Regaliz: Incrementa el flujo sanguíneo (ideal para mantener la erección durante una larga noche de placer)
Ginseng: Mejora la potencia sexual masculina. Espolvorea con esta raíz las ensaladas, carnes o pescados.
Canela: Muy estimulante por su poder energizante, repone fuerzas físicas y mentales. Ideal para los postres.
Chocolate: Aumenta los niveles de serotonina, relacionados directamente con el deseo sexual.
Fresas: Mejoran la circulación sanguínea y estimulan las glándulas endocrinas y el sistema nervioso. Ideales para combinar con chocolate y un poco de cava.
Jengibre: Al igual que el ginseng, mejora la potencia sexual, podéis tomarlo en infusión o espolvoreado sobre ensaladas y postres.
Nuez moscada: Muy apreciada como estimulante sexual. Una pizca sobre una sopa calentita o en el postre estimulará el organismo para una velada especial.
Rúcula: Considerado afrodisiaco por su contenido en triptófano, sustancia de la cual se deriva la melatonina, hormona ligada a bienestar del organismo.
OTROS…jalea real, azúcar moreno (es probable que tomar postre fuera puesto de moda por los amantes..), apio (¡pero ojo! si se mezcla con lechuga se anulan sus efectos), avellana (en algunos pueblos se pone un cestito de ellas al lado de la cama la noche de bodas), cebolla y ajo (tomar las dos personas a la vez para que el aliento no provoque el efecto contrario..), clavo (también en bebidas),  frambuesa (relaja los órganos sexuales de la mujer), marisco,  manzana(utilizada ya con bastante éxito por Eva), perejil (para ensaladas amorosas), pistachos (mézclalo en un plato junto a las avellanas e higos y prepárate para lo que venga), salvia (en la antigua Grecia se “decía” que daba vida eterna…), plátano( repone fuerzas para intentarlo de nuevo)…
OÍDO: Lo que excita oír…
A ELLOS LES EXCITA OÍR:
  • Todo tipo de halagos sobre la forma, el tamaño o el sabor de su miembro.
  • Frases o palabras que les haga sentirse los amos y señores de la situación.
  • Lo que quieres que te haga. Recuerda que no son adivinos y así ambos saldréis ganando.
  • Lo bien que rinden en la cama. Esa frase es mágica para satisfacer el ego sexual masculino. Prueba y no te avergüences de gemir, o gritar de placer porque ¡les encanta!
A ELLAS LES EXCITA OÍR:
  • Todo tipo de halagos sobre su aspecto físico: el tamaño de sus pechos, la forma de sus nalgas, sus labios, su cintura…
  • Frases y palabras que les haga sentirse un tanto “golfas”. Claro que sí, nada de caer tan solo en el tópico de las palabras cariñosas y tiernas.
  • Oír cómo está disfrutando su amante con gemidos, palabras, gritos…en general los hombres son demasiado silenciosos

EL CEREBRO ROJO

Bienvenido, bienvenida a mi blog El Cerebro Rojo.  Si te preguntas de dónde viene este nombre te lo aclaro en un momentito, antes quiero agradecerte la visita y el tiempo que pases por aquí.

¿De dónde viene este nombre?
Del logo de mi empresa Psicología y Sexología Marta Fuentes. Cerebro por la profesión a la que me dedico, la Psicología; y rojo por una de mis especialidades, la Sexualidad.

El presente blog pretende ser un espacio dedicado a la salud mental y a la salud sexual. Con el objetivo de acercar al lector información que pueda ser útil, curiosa, entretenida... y el deseo de dar a conocer datos, metáforas, investigaciones... que puedan, modificar ciertas ideas que quizás bloquean de algún modo nuestra vida y/o  simplemente adaptarnos a vivir con todo lo que ésta incluye, pudiendo ser feliz considerando no sólo las cosas buenas y positivas de la vida sino aprendiendo también de aquello negativo que nos sucede.

Espero y estaría encantada de que todo lo que leyeras en este blog fuera de tu interés y el visitarlo te enriquezca de algún modo.

Se aceptan propuestas, dudas y preguntas.

Gracias por la visita.

www.psico-sexologia.es